Documentación
La cartilla que no se deshace con la lluvia
Una ficha bajo la tapa aguanta un verano. Después está ondulada, la línea a lápiz de abril ilegible, y a la pregunta «¿cuándo fue el último tratamiento?» ya no responde nadie. La cartilla digital conserva lo que anotas: de forma duradera, con búsqueda y unida justo a la colmena a la que pertenece.


Pensada para manos con guantes
Superficies grandes, pocos campos, todo al alcance de una mano. Los datos frecuentes van delante, los raros detrás. Quien anota en el colmenar no tiene ni calma ni los dedos secos: para eso está hecho el manejo.

Ficha de colmena por contenedores: tú decides qué ves
Datos de la colmena, valoración, reina, tareas, acciones, fotos, análisis, revisiones, varroa, mediciones: cada área es un contenedor propio. Los arrastras al orden que encaja con tu trabajo, cambias su tamaño y apagas lo que nunca necesitas. Quien solo lleva revisiones y varroa ve solo eso. La disposición queda guardada y vale para cada colmena.

La historia de una colmena sigue siendo legible
Reina cambiada, dividida, unida, trasladada: la historia se queda con la colmena aunque cambien el asiento o la reina. Para la cría esa es la base; sin un pasado documentado, una valoración es una opinión. Una parte se escribe sola: lo que cambia una revisión aparece luego como entrada en el registro, con fecha, valor anterior y nuevo.